El hombre que fue madre

Thomas Beatie se convirtió en una celebridad pasajera en Estados Unidos cuando en 2008 dio a luz a su primer hijo en Oregón con 34 años.
Había nacido en 1974 en Honolulu, Hawái, con el nombre de Tracy LaGondino, pero a los 20 años se sometió a un tratamiento hormonal, a una operación quirúrgica y se cambió de sexo.
Entonces pasó a llamarse Thomas Beatie tras lograr una autorización legal para adoptar una identidad masculina.
Modificó todos sus documentos de identidad con su nueva personalidad, incluyendo el certificado de nacimiento.
Beatie se casó con Nancy sin ningún problema jurídico al tratarse de un matrimonio entre un hombre y una mujer.
Pronto se quedó embarazado mediante inseminación artificial, ya que había conservado sus órganos de reproducción femeninos.
Abortó, pero luego fue madre de tres hijos. Dos años después de dar a luz al más pequeño, se divorció de su esposa.
Abogado de profesión, escritor y experto en transexualidad, Beatie era hijo de un padre de orígenes coreanos y filipinos y de una madre nacida en San Francisco, con ascendencia galesa y escocesa.
Estudió Ciencias de la Salud de forma brillante en la universidad de Hawái y luego cursó un máster en derecho y economía.
Antes de cambiar de sexo, Beatie se ganó la vida como modelo femenino a la vez que consiguió una cierta popularidad al presentar un programa de ejercicios aeróbicos en televisión.
En esa época, se interesó por el culturismo. Ya transformado en un hombre, practicó el taekwondo con la categoría de cinturón negro.
A Beatie siempre se le dieron muy bien los negocios. Fundó con éxito una empresa de ropa, que luego se expandió a la producción de vídeos.
También logró notoriedad como abogado de homosexuales y transexuales tras contar su caso en la revista The Advocate, en la que denunciaba la discriminación que sufría en Estados Unidos.
Entrevistado en el programa de Oprah Winfrey, declaró que tener un hijo no era cuestión de ser hombre o mujer, sino “un deseo profundamente humano». «Soy una persona y quiero tener un hijo. Así de sencillo”.
Tras separarse de Nancy en 2012, volvió a operarse para acentuar sus rasgos masculinos, implantándose un pene artificial.
Justo en ese momento, comenzó una larga batalla judicial en un tribunal de Arizona por la custodia de los tres hijos.
Finalmente, tras debatir si el matrimonio validado en Honolulu era legal, los jueces dieron la razón a Nancy y obligaron a Beatie a pagar una pensión vitalicia a su exmujer.
Desde entonces, Beatie se ha convertido en un activista del movimiento LGTB y de la igualdad de derechos de los transexuales. Hoy reside con su nueva esposa en Phoenix, Arizona, y Susan, James y Alexander, sus tres hijos, han vuelto al hogar paterno y materno.

Vía: ABC

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