Periodistas en riesgo

Tras acusar que cada 26 días en México muere un comunicador, que para ejercer el periodismo, el nuestro es el quinto país más peligroso del mundo y el más riesgoso en América Latina; la Comisión Especial de Seguimiento a las Agresiones a Periodistas y Medios de Comunicación de la Cámara de Diputados, urge a legislar para abatir crímenes contra este gremio.

La desaparición y el desplazamiento son situaciones que preocupan. Actualmente, en nuestro país 20 comunicadores están desaparecidos. Durante 2016 se han registrado 12 homicidios y 88 agresiones de todo tipo en el sector periodístico; cuando en muchos casos la impunidad supera el 80 por ciento, y en algunos hasta el 100 por ciento.

El 2015 fue el año más violento, porque se documentó una agresión cada 22 horas; en tanto que entre 2009 y 20015, se registraron mil 832 agresiones. De estas, mil 73 han ocurrido durante la actual administración. Además, para que los periodistas puedan ejercer en libertad, con reformas legales se deben derogar en entidades delitos como la calumnia, difamación e injuria.

Es la panista Brenda Velázquez Valdez, presidenta de dicha comisión, quien aduce que algunos datos negativos son revelados mediante un informe de la organización independiente de derechos humanos “Artículo 19”; y de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Refiere que en los últimos seis años la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión (FEADLE), de la PGR, abrió más de 800 averiguaciones por delitos cometidos contra periodistas; pero lo peor es que el 99.7 por ciento quedaron sin castigo. Ello a pesar de que “todos los casos son semejantes, retratan la misma escena de violencia e impunidad, por lo que es necesario trabajar en la creación de una plataforma estadística común”.

La legisladora neoleonesa reconoce el esfuerzo que realizan organizaciones civiles para aportar datos, y que la comisión que preside arrancará su labor legislativa con el análisis y síntesis de la información, para cuidar los avances en la materia, retomar los aciertos y desechar los errores.

Adelanta que desde la comisión “trabajaremos para erradicar la simulación, complicidad y negligencia contra el ejercicio periodístico (…) vamos a construir e impulsar un marco legal federal, para fortalecer y proteger el periodismo en México”.

De su lado, Virgilio Caballero Pedraza, diputado morenista, sostuvo que los grupos parlamentarios del PAN, PRD, MC y Morena han presentado proposiciones con punto de acuerdo, relacionados con este problema, y que todos se han desechado o resuelto de manera insatisfactoria. Al instalar la comisión, el perredista Alberto Martínez Urincho pidió guardar un minuto de silencio por todos los periodistas que han caído en el ejercicio de su profesión.

La también panista Eloísa Talavera Hernández clama derogar los delitos de calumnia, difamación e injuria, para que los comunicadores puedan ejercer en libertad; y que se revise la Ley Federal de Protección de Datos Personales, para evitar se convierta en mecanismo de censura indirecta a esta profesión. Cuando, aduce, “el 80 por ciento de estas agresiones no son por el crimen organizado, sino por funcionarios públicos”.

Édgar Corzo Sosa, titular de la Quinta Visitaduría General de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), denuncia que en el 2016 se han registrado 12 homicidios y 88 agresiones de todo tipo en el sector comunicador; que la impunidad supera el 80 por ciento, y en algunos casos hasta el 100 por ciento.

La recomendación general que ha emitido la CNDH es que desde el momento mismo en que un comunicador esté involucrado en una agresión, la primera línea que tiene que agotarse es la de su desempeño profesional, ya que la mayoría de los casos sucede así.

La Relatora para la Libertad de Expresión de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México, Balbina Flores, señaló que dos temas importantes y poco mencionados, son: la desaparición y el desplazamiento, que son situaciones que preocupan, ya que actualmente en México hay 20 periodistas que están desaparecidos.

Celso Nájera Herrera, Fiscal Especial para la Atención de Delitos Cometidos Contra la Libertad de Expresión, dijo a su vez que a pesar de que “o hay feadles en los estados, han trabajado en forma conjunta con procuradurías estatales, y han logrado condenar por abuso de autoridad a exalcaldes de Veracruz y Yucatán.

Para el reportero David Aponte, subdirector general editorial del diario El Universal, existen tres elementos de la violencia contra comunicadores: el crimen organizado, el poder político y hasta las organizaciones sociales. Sin embargo, “el distintivo principal de todos esos crímenes ha sido la impunidad”.

Enfatizó que dentro del gremio se ha trabajado en este asunto, ya que recientemente se dio a conocer la Alerta SIP (Sociedad Interamericana de Prensa), mecanismo que servirá ante amenazas y ataques a la libertad de prensa.

No obstante, consideró que hace falta que el gobierno federal revise el Mecanismo Federal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, porque se ha convertido en un aparato burocrático; aparte de que algunos colegas lo emplean para beneficio propio, sin necesitarlo en realidad.

Mientras este evento tenía lugar en el Palacio Legislativo de San Lázaro, en las oficinas de Comunicadores Por la Unidad AC, colegas de Chilpancingo, en el candente estado de Guerrero, nos presentaban un video donde nos muestran cómo una veintena de reporteros y reporteros gráficos acuden a cubrir informativamente una balacera y de pronto se encuentran en medio de un fuego cruzado.

Refieren que en cuestión de segundos se dan cuenta que de no ser por la camioneta de uno de ellos, donde lograron cubrirse pecho a tierra, las balas que silvaban en sus oídos, podían haberles destrozado la cabeza.

El video es desgarrador. Con voces apagadas, que intentan ser gritos, apenas se les escuchaba decir: somos prensa… somos de la prensa. Pero los disparos no cesaban.

De un lado, arriba del cerro más cercano a sus espaldas, se encontraban los de la FUCEG (algo así como Fuerzas Unidas Ciudadanas del Estado de Guerrero), y sus contrarios de las Fuerzas Comunitarias del Estado de Guerrero.

El compañero –de quien omitimos su nombre por obvias razones de seguridad–, comenta con los ojos cristalizados cómo mientras reportaban a sus redes sociales lo que sucedía. El tiroteo no cesaba, incluso veían estallar en un auto de ellos, las esquirlas y cartuchos.

Ellos reportaban en su Facebook, en tiempo real, el suceso. También reclamaban la presencia de alguna autoridad, municipal, estatal o federal. En cambio, en sus oficinas y redacciones sólo recibían el reclamo de la vocera del gobierno del estado, por denunciar “ausencia de autoridad”.

Otro de los comunicadores guerrerenses tercia en la encolerizante conversación para señalar que: éste es el pan de todos los días. “Cuando vamos a cubrir una movilización de la CETEG, los comunicadores tenemos que cuidarnos de los profesores disidentes; pero también tenemos que estar pendientes de lo que haga la policía. De lo contrario…

“Lo mismo sucede con marchas y manifestaciones de los de Ayotzinapa, sean estudiantes, o familiares de los desaparecidos. Aunque ya hasta nos conocen, les vale que traigamos o no credenciales o gafetes de Prensa. Si se les ocurre agredir a un periodista, ni dios Padre lo salva. Y esto puede suceder hasta frente a policías y patrullas de cualquier orden: federal, estatal o municipales. Siempre es igual”.

Por ello. Por todo ello, Comunicadores Por la Unidad AC se propone realizar un foro con diputados, senadores, defensores de derechos humanos, autoridades involucradas y no sólo nacionales; también buscaremos el respaldo y la participación de grupos y comunicadores de fuera del país. Porque o hacemos escándalo, o nos los van a matar, Y luego hasta van a decir que estaban metidos con bandas criminales…

Jaime Arizmendi, Director de Argonmexico Agencia Informativa SC (argondirector@gmail.com y argonpolitico@gmail.com)

 

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